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  • “Somos custodios de nuestro entorno; podemos proyectar un turismo comunitario indígena desde nuestra cosmovisión”

Panamá, 17 de febrero de 2021.

En esta primera edición 2021 de Café con Maletas, nos acompaña Rubiela Barnet, copresidenta de la Cámara Nacional de Turismo Indígena (CANATURI), una organización joven que nació por iniciativa de los hijos de los diferentes pueblos indígenas de Panamá, preocupados por la situación económica del país, principalmente del 2020 y la importancia de seguir potenciando el desarrollo del turismo indígena sostenible.

CANATURI, conformada por los pueblos indígenas Ngäbe, Emberá y Guna, actualmente se encuentra en un proceso de afiliación y socialización de los beneficios con todos los pueblos indígenas, con el interés de que pertenezcan a esta organización que nació un 20 de julio de 2020.

Para Barnet, una de las principales diferencias entre el turismo indígena de Panamá y el que se desarrolla en otras regiones, es que los primeros se encuentran dentro de comarcas, de territorios establecidos, y como tal, están en hábitats naturales, concentrados en un ambiente donde pueden disfrutar de sus tradiciones y creencias. “Somos custodios de nuestro entorno, podemos proyectar un turismo con el fin de conservar las áreas protegidas y costas”, agregó.

Nuestra invitada de este Café con Maletas detalló tres experiencias turísticas que le recomendaría a un extranjero: la primera que dio a conocer sería que el turista pase varios días en una aldea indígena con el fin de que pueda conocer la danza y música de los pueblos indígenas, así como su arquitectura, saborear su gastronomía y escuchar las leyendas y cuentos de esta cultura ancestral. “Eso lo puede conseguir conviviendo en una aldea indígena”, puntualizó. La segunda que precisó es un tour hacia las áreas de los bosques. “Realizar un campamento de aventura con guías indígenas donde puedan conocer las plantas medicinales, las aves y el entorno que se mueve a nuestro alrededor”, indicó. Y una tercera experiencia, concluyó, es invitarlo a practicar los deportes indígenas, actividades tradicionales ancestrales en el mar. “Seguro en cinco días sale con algún vocabulario básico de la cultura indígena”, señaló.

Sobre la reactivación económica de la industria del turismo, una de las principales razones por la cual se formó CANATURI, Barnett adelantó que los pueblos indígenas de nuestro país necesitan un diagnóstico de su situación actual, es decir, del turismo comunitario indígena. En sus palabras, la copresidenta de CANATURI mencionó “necesitamos identificar las condiciones de nuestra infraestructura. Llevamos un año sin recibir turistas y la misma se está deteriorando. Hay que evaluar los costos de los daños donde la misma naturaleza ha procedido”.

Por otro lado, para CANATURI es importante la asistencia financiera a los pueblos indígenas. “Debido a los vacíos legales, no nos está llegando la asistencia financiera. La legislación actual no habla del turismo comunitario, solo está enfocada en las empresas privadas”, detalló Barnet.

Con miras hacia el futuro, en su intervención, Barnet señaló que la Cámara apunta a proyectarse como organización y a dirigirse a las empresas turísticas en los mismos pueblos indígenas con el fin de evaluar sus necesidades y préstamos para reiniciar. “Debido a los cercos sanitarios, hemos tenido que readaptarnos a esta situación. Para poder salir adelante y fortalecernos como asociación, hemos estado realizando alianzas con organizaciones nacionales e internacionales, por ejemplo, la Fundación Panameña de Turismo Sostenible y Soluciones Turísticas Sostenibles para poder llevar un trabajo en equipo”, explicó la copresidenta de CANATURI.

Finalmente, como mensaje a la industria del turismo, Barnet manifestó la importancia de ir poniendo aspectos fundamentales para iniciar la reactivación económica. “Estamos prestos a aportar en este sentido y la industria no siga en decadencia. Necesitamos que nuestros indígenas nuevamente empiecen a reinvertir en nuestro entorno”. Agregó que CANATURI está dispuesto a ser parte y poner ese granito de arena para que el turismo también se levante, ya que no solo es una situación local, sino mundial y así contribuir para que el turismo vuelva a ser lo que era antes.